El calor en las aulas ya no es una excepción: es un problema estructural que afecta cada vez más a nuestro municipio. En Moralzarzal, alumnado y profesorado soportan temperaturas que superan con frecuencia los 30 grados, muy por encima de los límites recomendados para garantizar unas condiciones dignas de aprendizaje.
Ante esta realidad, esta moción plantea una respuesta clara y urgente: adaptar los centros educativos a las nuevas condiciones climáticas, garantizando espacios seguros, saludables y adecuados para el desarrollo educativo durante todo el curso. Porque ningún menor debería tener que aprender en condiciones que comprometan su bienestar y su derecho a una educación de calidad.

